Luis Felipe Quintero – Presidente Ejecutivo Cámara Colombo Venezolana
Durante años, hablar de negocios entre Colombia y Venezuela era hablar de fronteras cerradas, trámites complejos, incertidumbre y oportunidades congeladas. Muchas empresas dejaron de mirar al vecino país pensando que ese capítulo había quedado atrás.
Pero el mapa cambió en septiembre de 2022 con la reapertura de las fronteras por Norte de Santander y Arauca, la reactivación de las relaciones binacionales, la activación del Acuerdo sobre el Transporte Internacional de carga y pasajeros por carretera y la negociación de un Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones entre Colombia y Venezuela, en vigencia desde el 30 de marzo pasado.
Y sigue cambiando más rápido de lo que muchos imaginan. Hoy se está reabriendo entre Colombia y Venezuela una puerta que puede marcar la diferencia para quienes entiendan a tiempo lo que está ocurriendo.
En este proceso, nuestra Cámara Colombo Venezolana tiene un papel preponderante. Trabajamos para impulsar la integración, la promoción de la inversión conjunta y la generación de confianza que permita recomponer las cadenas productivas binacionales.
En 2025 el comercio bilateral alcanzó los 1.170 millones de dólares, y las proyecciones para 2026 apuntan a un comercio cercano a 1.600 millones de dólares. Esto ocurre, en buena medida, por la activación de mesas binacionales para facilitar el intercambio; la profundización de lazos entre gobiernos; el interés de los empresarios en avanzar en inversión; y la reactivación de las cadenas logísticas y comerciales.
En la Cámara Colombo Venezolana hemos estado presentes en este proceso y seguimos apostando por fortalecer nuestros lazos políticos, económicos y sociales, comenzando con la apertura de la nueva Oficina Regional del Gran Caribe, en Santa Marta el pasado 28 de abril.
Ahora nos preparamos para que Cartagena se convierta en epicentro de la conversación logística y comercial del Caribe, con un seminario que lideramos sobre «Oportunidades Binacionales y Conexión Empresarial», con el respaldo de ZF Parque Central, la Cámara de Comercio de Cartagena y el valioso acompañamiento del tejido empresarial de la ciudad.
Este espacio reunirá a los actores clave del sector público y privado para analizar tendencias, identificar oportunidades reales de negocio y fortalecer la integración en un momento estratégico. Buscamos generar conexiones de alto valor, abrir nuevas rutas de inversión y posicionar a Cartagena como nodo clave en la dinámica logística regional.
¿Por qué este momento es distinto?
Los cambios que registra Venezuela desde enero de este año generan tres señales que cualquier empresario debería leer con atención.
La primera es que comienza a consolidarse un entorno institucional más ordenado para hacer negocios. Se han reactivado las relaciones comerciales, habilitando canales de conversación técnica, está vigente el Acuerdo sobre Transporte de carga y pasajeros y entró en vigor el APPRI, que da mayor certidumbre a la inversión binacional.
La segunda es que sectores estratégicos están ganando tracción luego de la reactivación de la industria de hidrocarburos y el aumento en los ingresos petroleros en Venezuela. En agroindustria, energía, salud, infraestructura, manufactura, servicios empresariales y logística empiezan a vislumbrarse necesidades concretas que requieren proveedores, aliados, distribuidores e inversionistas confiables.
Y la tercera, quizás la más importante, es que los empresarios de ambos lados ya dejaron de preguntarse si vale la pena volver a intentarlo y empezaron a preguntarse cómo entrar primero. Hoy ya no estamos hablando de expectativas sino de movimiento.
Ahí está la diferencia. Y así lo entendemos en la Cámara Colombo Venezolana, que por casi 50 años ha acompañado a los empresarios a explorar la integración con Venezuela, y sabemos que, en negocios internacionales, llegar temprano significa llegar con ventaja.
Pero la relación binacional no puede mirarse sólo desde el intercambio comercial. Ambos países tienen enormes posibilidades de desarrollo productivo, inversión, complementación tecnológica, y reactivación de las cadenas de valor.
Colombia tiene músculo productivo, diversificación empresarial, oferta de bienes y servicios, experiencia en tercerización y una red exportadora madura. Y Venezuela sigue representando la capacidad energética, demanda acumulada, necesidad de reindustrialización y un mercado con espacios abiertos para quienes lleguen con soluciones reales.
Hoy las compañías más visionarias están haciendo tres cosas: entendiendo la nueva regulación, reconstruyendo redes de relacionamiento, y participando en escenarios donde se están tomando las decisiones de integración. Y en ese proceso, las acompañamos desde nuestra Cámara Colombo Venezolana.
La invitación es a mirar a Venezuela como oportunidad, haciendo agenda, explorando alianzas, analizando mercados y tomando posiciones. Colombia y Venezuela vuelven a tener una conversación económica abierta, por eso, la pregunta es si su empresa va a ser espectadora, o protagonista.